Aunque
de antemano parece poco sencillo, sin embargo no se ha alcanzado a un
consenso razonable que concrete qué es y qué no es una lesión. Con
el empeño de esclarecer conceptos, en el año 2000, el OCICS
(Orchard Sport Injury Classication System), determina que una
lesión se califica como tal cuando causa días de baja en la
preparación y en la competición.
Cada
etapa deportiva que se malogra un jugador por una molestia física se
observa tiempo perdido.
¿Cómo
debe emplear el tiempo un fisioterapeuta para acortar el tiempo
perdido de sus jugadores? ¿Qué tenemos que hacer para evitar
lesiones?
Primer
paso: examinar el pasado para prever el futuro.
En
primer lugar realizaremos el examen en la clinica de fisioterapia para conocer las lesiones más frecuentes en el deporte
que ejecutamos, en este caso, el fútbol. La palabra con lo que se le
llama es incidencia. Independientemente de las particularidades
personales de cada jugador, subsisten unos mecanismos que simplifican
o propician el hecho de padecer una determinada lesión.
Las
lesiones en el fútbol más típicas en pretemporada son:
- Lesión muscular del Recto femoral cuando chutas.
- Tendinopatía aquilea por una errónea progresión en la retorno a la actividad.
Las
lesiones en el fútbol más típicas durante la competición son:
- Lesiones musculares en el muslo: Correspondido a su compromiso muscular en esprines y paradas es el bíceps femoral, el recto femoral y el aductor largo los que más se lesionan.
2.
Luxación ligamentosa complejo externo del tobillo.
3.
Luxación ligamentosas en la rodilla.
Habitualmente
las lesiones más habituales en deportes colectivos son los esguinces
y las luxaciones.
Segundo
paso: Poner el foco en la lesión.
¿Cómo
se ha originado? ¿En qué instante ha ocurrido? ¿Por qué ha
sucedido? Llegados a este punto debemos saber los principales
factores de riesgo para padecer una lesión.
- Primer factor de riesgo: haber padecido una lesión previamente. Un jugador operado de rotura de ligamento cruzado anterior obtendrá más riesgos de volverse a romper una vez lesionado que antes de hacerlo. ¡Y esto habrá que currárselo!
- Segundo factor de peligro: la fatiga. La mayor parte de lesiones musculares de los isquiotibiales se causan en los finales minutos de cada parte. Por un lado, tendrá que intentar demorar la fatiga con un entrenamiento físico determinado y con unas medidas nutricionales correctas, y por otro lado, habrá que currar la prudencia cuando el jugador perciba esa fatiga, por eso los entrenadores físicos y los fisioterapeutas introducen el trabajo con fuerza excéntrica en el final de cada entrenamiento.
- Inestabilidad de fuerzas. En la totalidad de los casos, la lesión muscular se originan cuando el músculo contraído se está estirando al mismo tiempo. A esta pauta de contracciones se las denomina excéntricos, y poca fuerza a ese nivel nos aproxima a la lesión, sobre todo, en fracturas fibrilares de isquiotibiales y de ligamento cruzado anterior.
- Gran potencia explosiva. Un jugador potente con una masa muscular formada por fibras rápidas IIb tendrá una gran probabilidad de padecer problemas musculares por un acopio de carga en excéntrico.
- Poca flexibilidad. Es un factor de peligro muy debatido. Al sufrir la única evidencia que manifiesta que una pobre flexibilidad del músculo acrecienta el riesgo de padecer lesiones musculares es en los isquiotibiales. Unos isquiotibiales muy cortos o un psoas contralateral muy poco flexible acrecienta el riesgo de padecer distensiones en los isquiotibiales. Está verificado que los estiramientos estáticos largos previos a la actividad reducen el rendimiento y no comunican ningún muestra de lesión; Algo que derriba de golpe la creencia establecida desde hace años de que hay que estirar abundante y bien antes de un encuentro.
En
este artículo hemos aprendido que:
- Una lesión consta tiempo perdido en la instrucción y en la competición.
- Para disponer el tiempo extraviado de un jugador por una lesión, el fisioterapeuta debe emplear tiempo. Tenemos que saber la incidencia lesional del deporte que ejecuta el jugador, los elementos de riesgo de su lesión, la unidad de acción y efectuar un plan preventivo.
- Tiempo perdido no indica perder el tiempo. Detrás de una lesión se oculta un mundo de técnicas y posibilidades.